Voy a contar la história de mis "chiquis" pues ellas són parte esencial de mi vida: me acompañan y aguantan sin reproches y sin pedir nada a cambio.
Petita: Hace ya cuatro años, una mañana me desperté como tantas otras, almorzé y fui a buscar a mi compañera Sandra para ir a trabajar. Llegando ya a la oficina, de lejos venía un ser pequeñito y de color negro que parecía ser un perro, corrió hasta un chico que iba delante nuestro y con mucha alegría saltaba sobre sus piernas buscando una mano amiga que le hiciese caso... Era muy gracioso pues saltaba de lado a lado con una vitalidad inusual. Pues bien, este chico no le hizo ni caso y su siguiente "víctima" fuimos nosotras... Que horror de animal cuando se acercó!!! Pobrecita!! Era un cachorrito muy delgado, le faltaba pelo... tenia un aspecto muy malo que compensaba con su vitalidad. A pesar de eso me dio tanta penita que no pude evitar cogerla en brazos. En esos tiempos yo ya tenia otro perro y no podía hacerme cargo de ella así que decidimos ir a un veterinario cercano para que llamase a la protectora, este no podía pues tenía una urgéncia y nos dió el teléfono para que nosotras mismas les avisásemos. Era tardísimo!!! Teníamos que entrar ya a trabajar!!! Pero en ese momento recordé que Sílvia, una amiga, trabajaba en una tienda de animales cercana también y allí que me fuí para que, por lo menos, la guardase hasta que llegasen los de la protectora y así lo hizo. Una vez en la oficina no tuvimos valor de llamar a la perrera y pensamos en gente que la quisiera... Nadie se nos ocurría y la perrita no podía estar en la tienda en ese estado así que llamé a un amigo y la pasó a recoger dejándola en casa dentro de un transportín. Y como podéis imaginar YA NO SE FUÉ. Esa misma tarde fuimos al veterinario y me confirmó su estado: tenía sarna, un párpado girado que le perjudicaría la visión, estava deshidratada... etc etc Pero ... Se curó en menos que canta un gallo!! Su vitalidad y ganas de vivir hicieron de ella la preciosidad que ahora me acompaña.
Cloe: Peti tenia ya tres años y medio y su anterior compañero de juegos ya no estava con nosotros. Siendo sincera tener dos perros era un poco lioso y más teniendo en cuenta las dimensiones de Neo (un schnauzer gigante) y por no hablar de su loco carácter, por lo que con Peti sola en casa todo era más sencillo y agradable. Pero mi ex pareja dijo un día de tener de nuevo otro perro y yo no se lo negué, la única condición era que fuese un perro adoptado. Estuvimos mirando mucho y descubrimos Sos Galgos... Que bonita y dañada a su vez esta raza!! Me enamoré enseguida de ellos y decidimos dar los pasos necesários para adoptar. No fué fácil, hubo ciertas complicaciones en la adopción pues la asociación estaba un poco caótica por aquel entonces y además yo no tenia muy claro lo de tener otro perro de nuevo así que me eché para atrás y no queria hacerlo, pero... llegó Mª Mercè (una voluntària de Sos Galgos) y grácias a ella vi por primera vez a Iris (como se llamava antes mi galga). La adopción siguió su curso no sin más complicaciones pues Cloe se rompió la cola y la tuvieron que operar. Tras muchas llamadas por fín llegó el día en que nos la trajeron. Era una cosita muy muy delgada con la cola herida y una sesión en la pata delantera pero con mucho amor que dar. Tras muchas curas su cola mejoró y su peso también, cambió por completo de aspecto pero no de interior pues és la cosa más cariñosa del mundo.
Esta és la história de mis compañeras, ahora las tres vagamos por el mundo unidas para siempre.
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